¿Cómo identificar y gestionar adecuadamente los Riesgos que pueden impedir la Ejecución de su Estrategia y el logro de Resultados?

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Uno de los mayores retos que enfrentan la mayoría de las organizaciones, es el entorno altamente cambiante en sus industrias. Cada vez más los mercados muestran alta variabilidad en diversos factores exógenos, los cuales no pueden ser todos previstos durante la Planificación Estratégica.

Es así como los Equipos Gerenciales cada vez más priorizan la administrar de los Riesgos que afecten a la Organización, al logro de los Objetivos Estratégicos y a la construcción de una ventaja competitiva sostenible.

Pero ¿Cómo integrar perfectamente en una disciplina gerencial el enfoque en el logro de los resultados (performance) y a la vez administrar los factores exógenos (riesgos) que comprometen el éxito de una Organización? 

Pues esto comienza implementando capacidades de gestión de riesgos empresariales como parte de la selección y el perfeccionamiento de una estrategia de largo plazo. Una vez que se establece la estrategia, la gestión del riesgo empresarial proporciona una forma efectiva para que la administración cumpla su función, sabiendo que la organización está en sintonía con los riesgos que pueden afectar la estrategia y que los está administrando bien. La aplicación de la gestión del riesgo empresarial ayuda a crear confianza e infundir confianza en los Stakeholders en el entorno actual, lo que exige un mayor escrutinio que nunca sobre cómo se está abordando y gestionando activamente estos riesgos.

Roadmap para integrar la Gestión de Riesgos en la Gestión Estratégica

Cada vez es más común que las Organizaciones estén conscientes de cómo los Factores de Riesgo impiden la adecuada Ejecución de sus Estrategias y el logro de sus Resultados de Negocios. Es por ello por lo que se han desarrollado múltiples Framework que buscan integrar tanto la Gestión del Performance como la Gestión del Riesgo en un mismo marco de trabajo que servirá como guía para los Equipos Gerenciales.

Consideremos el siguiente esquema resumen:

Como puede deducirse, el logro de los Objetivos Estratégicos (que nacen de las Declaraciones de Misión, Visión y Propuesta de Valor), están influenciados tanto por el Performance de la Ejecución, expresado en el monitoreo de los Indicadores de Gestión (KPI Lag o de Resultados y KPI Lead o Impulsores), así como por la Exposición al Riesgo, influenciada por la oportuna identificación y cuantificación de los Eventos de Riesgo. Finalmente, las Iniciativas Estratégicas y de Mitigación de Riesgos constituyen los mecanismos que impulsaran todo el sistema en el sentido requerido por la Estrategia.

Ambos aspectos (Performance y Riesgo) constituyen los nuevos focos de atención para los Equipos Gerenciales, si es que desean garantizar el logro de los Objetivos propuestos, y al final del día, el de la Visión Organizacional.

Veamos los pasos claves que se deben realizar para lograr una óptima interacción Riesgo – Performance:

  1. Analizar cada uno de los Objetivo Estratégico, y listar los Factores de Riesgo que pueden afectar su logro. Dichos factores pueden incluir áreas, procesos, entorno, recursos, competencias, etc.
  2. Por cada Factor de Riesgo relevante, es decir que comprometen el logro del Objetivo relacionado, es necesario descomponerlos en listas de los más importantes Eventos de Riesgos inherentes o relacionados Esto permitirá una simplificación del análisis y el enfoque de los Planes de Mitigación.
  3. Para cada Evento de Riesgo, es necesario utilizar una Medida Riesgo u Probabilidad que pueda reflejar su ocurrencia o frecuencia de aparición, y por otro lado una Medida de Consecuencia que estime el Impacto de la aparición de Evento de Riesgo sobre el logro de los Objetivos relacionados. Escalas típicas para estas medidas suelen ser: 1 (ninguna ocurrencia) hasta 5 (completa certeza) para la Probabilidad y de 1 (mínimo impacto) a 5 (máximo impacto) para la Consecuencia.  
  4. Para cada Evento de Riesgo, se definirá un nivel de Apetito de Riesgo, lo cual constituye las Bandas de Riesgo que estamos dispuesto a tolerar. Estas son equivalentes a las Banderas de Desempeño o cumplimiento en los Objetivos o Indicadores. El Apetito al riesgo se puede definir en bandas por ejemplo de: 1 – 10 (Riesgo Bajo), 11 – 18 (Riesgo Medio) y 19 – 25 (Riesgo Alto), etc.
  5. Definir la Exposición de Riesgo por cada Evento de Riesgo. Este se calcula como el producto entre las medidas de Probabilidad y Consecuencia. La medida de Exposición al Riesgo se compara con los Rango de Apetito para facilitar la priorización de los Eventos de Riesgo.
  6. Para cada Evento de Riesgo priorizado, hay que identificar la(s) Iniciativa(s) de Mitigación del Riesgo que puede reducir la Exposición (probabilidad de ocurrencia y/o consecuencias). Si el nivel de Exposición ya está cerca del nivel máximo de Apetito de Riesgo, es necesario programar la ejecución de la Iniciativa de Mitigación de inmediato. De lo contrario, las Iniciativas de Mitigación quedaran a la espera y serán ejecutadas sólo cuando el nivel de Exposición supere la tolerancia predefinida de Apetito de Riesgo.
  7. Diseñar un Cuadro de Mando de Riesgo, el cual es similar al Cuadro de Mando de Desempeño (Scorecard). En este caso, cada Objetivo Estratégico incluirá también los Eventos de Riesgo definidos para el Objetivo. Así mismo, los KPI del Objetivo se complementan con la medida de Exposición (Probabilidad y Consecuencia) de los Eventos de Riesgo, y ambos serán parte de proceso de Monitoreo y Seguimiento del Equipo Gerencial.
  8. Finalmente, se diseñará un Mapa de Calor, similar al Mapa Estratégico de Performance, el cual permitirá tener una visión clara de los niveles de Exposición de cada uno de los Eventos de Riesgo, así como monitorear su evolución a lo largo del tiempo. Dicho mapa mostrara las zonas de apetito al riesgo en franjas de colores verde, amarillo y rojo para una mejor visualización.

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